21.5.05

Artículo Fútbol 7

Artículo publicado en la Revista "Fútbol: Cuadernos Técnicos" de Editorial Wanceulen.
Nº 20. 2001.

5. SISTEMA 1-2-2-2: ESTÁTICA Y DINÁMICA.

5.1. DIMENSIÓN ESTÁTICA (POSICIONAMIENTOS)

Hemos señalado anteriormente la excesiva importancia que tradicionalmente se ha dado a la dimensión estática o geométrica del sistema de juego. Sin embargo, este hecho no debe hacernos perder la perspectiva del verdadero valor de los posicionamientos. Nuestra experiencia práctica nos ha enseñado que los posicionamientos no deben ser interpretados como una rígida estructura que coarte y limite la expresión del niño, sino que pueden ser los principios orientadores que dirijan la actuación del niño en una situación de partido real.

De cualquier forma, no nos limitamos a la simple distribución de “círculos” sobre el “tapete”. Hemos tenido en cuenta la enseñanza de otros deportes como el voleibol (Santos del Campo, 1991; 1998), y hemos trasladado al fútbol el concepto de posición inicial. Por otro lado, la orientación corporal es también un componente indispensable de los posicionamientos. En algunos casos también desarrollamos las posiciones finales.

A continuación desarrollamos gráficamente, tanto para el ataque como para la defensa, las siguiente situaciones (esto es una orientación, las variantes son ilimitadas en función de los objetivos planteados):

ATAQUE DEFENSA
1. Saque de centro a favor. 1. Saque de centro en contra
2. Saque de puerta a favor. 2. Saque de puerta en contra.
3. Saque de portero a favor. 3. Saque de portero en contra
4. Saque de esquina a favor. 4. Saque de esquina en contra
5. Saque de banda a favor. 5. Saque de banda en contra.
6. Falta a favor. 6. Falta en contra.
7. Remate a favor 7. Remate en contra
8. Penalty a favor 8. Penalty en contra
9. Saque neutral.

Asimismo se hace un breve resumen del posicionamiento 1-2-2-2 ante otros posicionamientos adversarios.














5.1.1. ATAQUE.
1: Portero.
2: Lateral Izquierdo.
3: Lateral Derecho.
4: Medio Izquierdo.
5: Medio Derecho.
6: Delantero Izquierdo.
7: Delantero Derecho .

5.1.1.1. Saque de centro a favor.

Se puede abrir juego a las bandas
Variante: Se puede iniciar a un toque.

5.1.1.2. Saque de puerta a favor.

Laterales abiertos para iniciar; los demás se cierran para generarles espacio por las bandas .
Variante: Colocarse frente a los delanteros contrarios



5.1.1.3. Saque de portero a favor.

Idem saque de banda, aunque pondremos como norma que el portero saque desde el borde del área.

5.1.1.4. Saque de esquina a favor.

Un jugador va al remate, 2 entran detrás, 1 queda al rechace y otro queda atrás.

5.1.1.5. Saque de banda a favor.

Posibilidades de pase en todos los ángulos. Apoyos hacia la banda del saque.

5.1.1.6. Falta a favor.

Un jugador al rechace y otro se queda atrás. Al ocupar anchura, se dificulta el marcaje. Consigna prioritaria: Lanzar a puerta lo más rápido posible (consigna dinámica: sorpresa), tener en cuenta que en fútbol – 7 todos los libres son directos.

5.1.1.7. Remate a favor.

Similar al saque de esquina, pero con cautela de 2 jugadores atrás








5.1.1.8. Penalty a favor.

Ocupar los ángulos de rechace y cautela atrás.


































5.1.2. DEFENSA.

5.1.2.1. Saque de centro en contra.

2 delanteros como pantalla a posible tiro a puerta forman barrera escalonada con laterales. Los medios se encargan de bloquear posibles entradas por banda.




5.1.2.2. Saque de puerta en contra.

Todo el equipo se coloca de medio campo hacia atrás. A medida que el riesgo aumenta, las líneas van estrechando su anchura en el campo, con la prioridad de cubrir los ángulos frontales a portería a medida que un posible lanzamiento tiene más posibilidades de éxito.
Variante: Idem, pero con marcaje mixto. Varía la anchura, pero no la profundidad.





5.1.2.3. Saque de esquina en contra.

Todos situados en el área. Los dos delanteros participan en el marcaje a los adversarios, pero preparan un posible contraataque.
Variante: El marcaje mixto (mediante la consigna dinámica “cada uno al más cercano hasta el final de la jugada”). Si queda alguien libre, se sitúa más adelantado del área, preparado para un posible contraataque.






5.1.2.4. Saque de banda en contra.

Se produce una basculación hacia la banda del saque. Las líneas se estrechan a medida que se acercan a nuestra propia portería.
Variante: Marcaje mixto (mediante la consigna dinámica “cada uno al más cercano hasta el final de la jugada”). Si queda alguien libre, se sitúa en la línea de fuera de juego adversaria, preparado para un posible contraataque.



5.1.2.5. Falta en contra.

Consigna prioritaria dinámica: situarse rápidamente delante del balón para evitar un saque rápido del adversario. Tener en cuenta que en fútbol – 7 todos los libres son directos. Cuatro jugadores se sitúan en la barrera, y los dos delanteros se abren a las bandas vigilando a las posibles incorporaciones.



5.1.2.6. Penalty en contra.

Cuatro jugadores se sitúan en la media luna ocupando los posibles ángulos de rechace. Los delanteros se encuentran abiertos en banda a la altura del medio campo (o hasta donde llegue la máxima capacidad de saque de nuestro portero) para recibir el balón en caso de despeje o pase del portero. Las tres líneas de nuestro equipo se encuentran escalonadas, lo que favorece el posible contraataque.




5.1.2.7. Remate en contra.

Lo prioritario es cubrir las zonas frontales a portería. Los laterales y medios quedan en el área escalonados en profundidad. Los delanteros quedan sobre la línea de fuera de juego con el objetivo de captar el rechace tanto para iniciar el contraataque como para evitar un lanzamiento peligroso del adversario desde la zona en la que se encuentran.
Variante: Marcaje mixto para todos los jugadores excepto para los delanteros que siguen con la misma consigna anterior.


























5.1.3. SAQUE NEUTRAL
No es una situación ni de ataque ni de defensa. Estamos marcando y estamos siendo marcados simultáneamente, debemos permanecer en un estado de vigilancia que nos disponga para la situación desencadenada, ya sea de ataque o de defensa. Deben ocuparse racional y homogéneamente todos los ángulos posibles de salida del balón. Lo óptimo es una distribución de un jugador cada 72 º (ya que hay 5 jugadores para distribuirse 360º).





























5.1.4. ANTE OTROS POSICIONAMIENTOS DE FÚTBOL – 7.

5.1.4.1. 1-2-2-2 vs. 1-2-2-2.
L: IGU 2X2 M: IGU 2X2 D: IGU 2X2
Esta es la confrontación que se dará en nuestras competiciones internas y partidos en el entrenamiento al margen de disputas con otros equipos. Nos permite el trabajo más equilibrado posible, ya que existe igualdad numérica en todas las líneas. Posiblemente es la “situación ideal” de aprendizaje, lo cual no significa que el enfrentamiento a otros posicionamientos no nos impida el enriquecimiento desde los planos técnico, táctico y estratégico.


5.1.4.2. 1-2-2-2 vs. 1-3-2-1.
L: SUP 2X1 M: IGU 2X2 D: INF 2X3
A medida que nos aproximamos en profundidad al marco adversario se dificulta la labor. Esta confrontación nos invita a jugar un estilo de juego de pase corto y apoyos elaborado. El delantero adversario, a pesar de jugar en inferioridad puede generar incertidumbre en los laterales para decidir quien es el responsable de su marcaje, si el delantero se sitúa entre la pareja de laterales. Los delanteros tienen muy dificultada su labor ya que la línea de defensa adversaria contará siempre con un jugador “libre” dispuesto a realizar coberturas.

5.1.4.3. 1-2-2-2 vs. 1-3-1-2.
L: IGU 2X2 M: SUP 2X1 D: INF 2X3

Los delanteros se encuentran en inferioridad y además contra un jugador libre dispuesto a realizar coberturas. Sin embargo, disponemos de superioridad numérica en línea de medios, de la cual podemos sacar provecho si nuestros medios se abren a banda, descolocando al medio adversario. Esto, junto a la desunión de líneas previsible en el conjunto adversario puede ser aprovechado mediante rápidas transiciones de los medios que provoquen situaciones 4 x 3 favorables a nuestro conjunto.

5.1.4.4. 1-2-2-2 vs. 1-2-3-1.
L: SUP 2X1 M: INF 2X3 D: IGU 2X2
Es tal vez la confrontación en la que peor parado queda el posicionamiento 1-2-2-2. Ni siquiera la superioridad defensiva nos parece una ventaja, ya que el delantero adversario, si se coloca entre los laterales puede provocar incertidumbre en la decisión de la responsabilidad de su marcaje por parte de los laterales, que además puede ser aprovechada por los medios adversarios. En cuanto al ataque, ni un estilo de juego de pase corto y elaborado (que se vería desfavorecido por la inferioridad numérica en la línea de medios) ni un estilo de pase largo (condicionado por la igualdad numérica en la línea de delanteros) nos ofrecen garantías. El estilo de pase largo al delantero y apoyos puede ser más eficaz, aunque seguimos teniendo una teórica inferioridad numérica de 4 x 5. Tal vez el único método eficiente sea el de replegar la línea delantera y abrir en anchura la línea media para hacer que el equipo adversario juegue lo más parecido posible a un posicionamiento 1-2-2-2 y basar nuestro juego en un ciclo de contraataque-repliegue (conocido vulgarmente como “correcalles”).


5.1.4.5. 1-2-2-2 vs. 1-2-1-3.
L: INF 2X3. M: SUP 2X1 D: IGU 2X2

El principal problema que nos ofrece este posicionamiento es la inferioridad numérica que se da en nuestra línea defensiva, elemento muy peligroso. La naturaleza de nuestro sistema, de marcaje mixto, puede eliminar dicho problema, estableciendo una premisa de que el delantero adversario que entre por el centro va a ser marcado por uno de los medios.

He aquí una de las consecuencia prácticas positivas de un, a nuestro entender, acertado planteamiento teórico como es la dicotomía entre posicionamiento y sistema: Hemos conseguido mantener los aspectos positivos de nuestro sistema mediante una variante, mientras que para un entrenador que no difiera entre posicionamiento y sistema (o desarrollo de este) la solución vendría dada por alterar “su sistema” 1-2-2-2 por otro 1-3-1-2, lo que conlleva incertidumbre, desunión de líneas. Esto es un ejemplo de que, a veces, en un errado conocimiento teórico (con su correspondiente planteamiento) conlleva un error práctico.

En cuanto al ataque adversario, es muy previsible: tendrá posiblemente un estilo de juego de pase largo.

Esta confrontación nos invita a jugar con un estilo de juego de pase largo a los delanteros y apoyo, tanto por la superioridad numérica generada a nuestro favor (4 x 3) como por la dificultad de los laterales de iniciar un juego de pase corto, debido a la inferioridad numérica (2x3) en la que se encuentran, además de las posibilidades de éxito que puede tener la línea delantera adversaria en el caso de que obtenga la posesión del balón tan cerca de nuestra portería.








































5.2. DIMENSIÓN DINÁMICA (DESARROLLO)

Desarrollamos ahora el sistema 1-2-2-2. Para esto definiremos el comportamiento técnico-táctico de los jugadores – Ferreira Castelo (1999)-, y proporcionaremos la base racional de conjugación de acciones de los jugadores.

El desarrollo de nuestro sistema se basa en 4 elementos o pilares:
 Posiciones y funciones de los jugadores.
 Espacios de juego.
 Enlaces estructurales entre los jugadores.
 Comportamientos durante las distintas fases del juego.

Según Fradua (1997), el sistema abarca todos los conceptos futbolísticos, acciones individuales, colectivas básicas y fases del juego. Nosotros enmarcamos estas acciones en las etapas de aprendizaje del sistema 1-2-2-2. De nada nos sirve enumerar las acciones del sistema si no las entrenamos, para esto nos remitimos al apartado 5. En todo caso, cuanto más claras sean las pautas a seguir, mejor sabrá el jugador a qué debe atender.

A continuación desarrollaremos los 4 elementos de la dimensión dinámica de nuestro sistema.





























5.2.1. POSICIONES Y FUNCIONES.

Las posiciones o puestos específicos de nuestro sistema 1-2-2-2 son los siguientes:
- Portero: 1.
- Defensas Laterales: 2. Son el Derecho y el Izquierdo.
- Medios: 2. Son el Derecho y el Izquierdo.
- Delanteros: 2. Son el Derecho y el Izquierdo.

La bibliografía de la que se dispone para las funciones de los puestos específicos en fútbol es amplia –Sánchez (1999), Ferreira Castelo (1999), Bonizzoni & Lealli (1995), Bauer (1998), Bruggemann & Albrecht (1993)- y su desarrollo, extenso. Sin embargo, no debemos perder de vista que uno de los principios que seguimos para construir nuestro sistema 1-2-2-2 era la de “dar pautas sencillas y misiones concretas”. Bajo este axioma hemos desarrollado esta propuesta consistente en orientaciones para los jugadores, que se pueden instrumentalizar verbalmente o mediante reglas de provocación, corrección y continuación. Algunos autores –Sánchez(2001), Fradua(1999)- proponen algo parecido y reglas tácticas basadas en las orientaciones típicas de los entrenadores.



PUESTO: PORTERO
Ataque Defensa
 Abrir juego a las bandas.
 Aprovechar hasta el borde del área para el saque de portero.
 Iniciar rápido el contraataque si existe esta posibilidad.
 En saques de portero, jugar con laterales.
 Si no encuentra jugador desmarcado a quien pasar, lanzar el balón lejos hacia una banda.  Colocarse en la bisectriz del balón y los postes.
 Procurar parar todos los balones con las manos.
 En situaciones de 1xP aguantar el máximo posible sin caer al suelo.
 Despejar hacia las bandas.
 Indicar a los compañeros para facilitarles el marcaje.



PUESTO: LATERAL DERECHO
Ataque Defensa
 Colocarse a la derecha del Lateral Izquierdo y detrás del Medio Derecho.
 Abrirse a banda para el saque del portero.
 Realizar saques que se ejecuten por su zona.
 Pasar el balón a MD si es posible.
 Lanzar cuando sea posible.  Colocarse a la derecha del LI y detrás del MD.
 Colocarse detrás del delantero adversario en saque adversario.
 Despejar hacia la banda, y hacia delante.
 Procurar la interceptación de pases.
 Colocarse como pantalla.




PUESTO: LATERAL IZQUIERDO
Ataque Defensa
 Colocarse a la izquierda del Lateral Derecho y detrás del Medio Izquierdo.
 Abrirse a banda para el saque del portero.
 Realizar saques que se ejecuten por su zona.
 Pasar el balón a MI si es posible.
 Lanzar cuando sea posible.  Colocarse a la izquierda del LD y detrás del MI.
 Colocarse detrás del delantero adversario en saque adversario.
 Despejar hacia la banda, y hacia delante.
 Procurar la interceptación de pases.
 Colocarse como pantalla


PUESTO: MEDIO DERECHO
Ataque Defensa
 Colocarse a la derecha del MI y detrás del DD.
 Si el LD sube, quedar en su zona.
 Realizar saques en su zona.
 Siempre que sea posible, buscar la conexión con DD.
 Lanzar cuando sea posible.  Colocarse a la derecha del MI y detrás del DD.
 Marcar al medio adversario “por detrás”.
 Despejar hacia la banda y hacia delante.
 Evitar una relajada recepción al medio marcado.
 Colocarse como pantalla, evitar gol.


PUESTO: MEDIO IZQUIERDO
Ataque Defensa
 Colocarse a la izquierda del MD y detrás del DI.
 Si el LI sube, quedar en su zona.
 Realizar saques en su zona.
 Siempre que sea posible, buscar la conexión con DI.
 Lanzar cuando sea posible  Colocarse a la izquierda del MD y detrás del DI.
 Marcar al medio adversario “por detrás”.
 Despejar hacia la banda y hacia delante.
 Evitar una relajada recepción al medio marcado.
 Colocarse como pantalla, evitar gol.


PUESTO: DELANTERO DERECHO
Ataque Defensa
 Colocarse a derecha de DI y delante de MD.
 Si el MD sube, quedar en su zona.
 Realizar saques en su zona.
 Siempre que sea posible, ejecutar centros, pases laterales, con el posicionamiento de remate.
 Lanzar cuando sea posible.  Colocarse a derecha de DI y delante de MD.
 Evitar fácil salida del balón a partir de mediocampo.
 Despejar hacia el centro, buscando la “casualidad” del gol.
 Replegar hasta mediocampo.
 Colocarse como pantalla, evitar gol.


PUESTO: DELANTERO IZQUIERDO
Ataque Defensa
 Colocarse a izquierda de DD y delante de MI.
 Si el MI sube, quedar en su zona.
 Realizar saques en su zona.
 Siempre que sea posible, ejecutar centros, pases laterales, con el posicionamiento de remate.
 Lanzar cuando sea posible.  Colocarse a izquierda de DD y delante de MI.
 Evitar fácil salida del balón a partir de mediocampo.
 Despejar hacia el centro, buscando la “casualidad” del gol.
 Replegar hasta mediocampo.
 Colocarse como pantalla, evitar gol.








































5.2.2. ESPACIOS.


Para una mejor racionalización del espacio de juego, dividimos el campo en sectores (anchura, líneas, franjas) y pasillos (profundidad, banda, lado).

El campo de fútbol – 7 puede variar entre 60 x 40 m y 40 x 30 m (no está permitido el cuadrado de 40 x 40 m). Por tanto, la extensión del terreno de juego puede variar entre 2400 m2 y 1200 m2, y el espacio medio por jugador varía por tanto entre 342 m2y 171 m2. Hemos trasladado estas medidas a las tareas que planteamos en nuestro proceso de aprendizaje, con el objetivo de respetar esta distribución espacial.

Nuestra valoración subjetiva basada en nuestra experiencia práctica es que, al menos hasta la categoría de alevines, cuanto menor es la extensión del terreno de juego de fútbol-7, de mejor manera se manifiestan los comportamientos deseables para la formación del joven futbolista.

En relación al espacio de juego conveniente para una adecuada formación, encontramos diversas orientaciones: mientras autores como Wein (1995) plantean que el espacio de juego con que se diseñan los ejercicios debe ser amplio para favorecer una adecuada formación del joven futbolista (opción corroborada por Bruggemann y Albrecht, 1993, al establecer los grados de dificultad para el ataque de los situaciones de enseñanza); hay otros autores (Garganta & Pinto, 1997) que defienden que la dimensión del terreno de juego (uno de sus 5 aspectos estructurales y funcionales del fútbol) no debe ser demasiado amplia pues las capacidades físicas y mentales deberán ser significativas y proporcionalmente mejoradas cuanto mayor sea el espacio de juego, y por lo que “se hace aconsejable que en las fases iniciales ... el juego sea aprendido en un espacio más reducido”.

¿Qué extraemos de estas orientaciones? Que la dimensión del terreno de juego no debe ser ni tan pequeña que no permita un suficiente éxito para las situaciones de ataque, pero tampoco demasiado grande como para que las capacidades físicas y mentales exigidas sean superiores a las capacidades del niño.



5.2.2.1. Sectores.

Aunque diversos autores -Ferreira Castelo (1999), Menotti (citado por Segura J. & Pérez, F. 1995), Garganta & Pinto (1997)- plantean para el fútbol a 11 la existencia de 4 sectores, nosotros planteamos para el fútbol – 7 la existencia de 3 sectores, que se identifican con las ocupadas por las “líneas de juego” y con el posterior trabajo por líneas.

Estos sectores son:

1/3: Defensivo.
Prima la seguridad. Está ocupado preferentemente por los defensas laterales del propio equipo y el portero (y por los medios cuando se desdoblan con los laterales) y respecto al equipo adversario, por los delanteros (o por los medios cuando estos se incorporan al ataque). Suele ser el lugar de iniciación de las fases atacantes.

2/3: Medio.
Hay un equilibrio entre la seguridad y el riesgo. Está ocupado preferentemente por los medios del propio equipo (o por los laterales cuando estos se desdoblan o por los delanteros cuando estos realizan la cobertura ofensiva a los medios cuando estos se incorporan al ataque) y respecto al equipo adversario, por los medios (o por los laterales cuando estos se desdoblan o por los delanteros cuando estos realizan la cobertura ofensiva a los medios cuando estos se incorporan al ataque). Suele ser el lugar de desarrollo de las fases atacantes.


3/3: Delantero.
Prima el riesgo de pérdida de la posesión del balón para la consecución del gol. Está ocupado preferentemente por los delanteros del propio equipo (o por los medios cuando estos se desdoblan) y respecto al equipo contrario, por los defensas laterales y el portero (o por los medios cuando estos realizan la cobertura defensiva a los laterales). Suele ser el lugar de finalización de las fases atacantes, aunque estudios realizados por diversos autores –Ferreira Castelo (1999), Mombaerts (2000)- señalan que las posibilidades de marcar gol en el fútbol a 11 aumentan de gran manera si es este el sector de iniciación de la fase de ataque.

SECTORES DE JUEGO: DEFENSIVO, MEDIO Y DELANTERO



5.2.2.2. Pasillos

Diversos autores – Ferreira Castelo (1999), Menotti (citada por Segura J. & Pérez F., 1995), Garganta & Pinto (1997)- señalan la existencia de 3 sectores para el fútbol. Por las particularidades de nuestro sistema de juego, establecemos 2 pasillos laterales:

- Derecho. Ocupado preferentemente por Lateral Derecho, Medio Derecho y Delantero Derecho.
- Izquierdo. Ocupado preferentemente por Lateral Izquierdo, Medio Izquierdo y Delantero Izquierdo.

• El portero puede ocupar indistintamente cualquiera de los 2 pasillos.

Los pasillos laterales serán utilizados para evitar la progresión del adversario y procurar la penetración propia.

Tal vez el aspecto de los pasillos laterales de nuestro sistema de juego 1-2-2-2 sea uno de sus puntos débiles desde el punto de vista defensivo en cuanto al aspecto de los resultado en la competición, pues el adversario puede utilizar el espacio central frontal a portería (además, el idóneo para conseguir gol) para crear incertidumbre.

Utilizaremos este aspecto para nuestro proceso de aprendizaje. El hecho de recibir goles por indecisiones en los límites comunes de las zonas de la defensa mixta enseñará a los jóvenes futbolistas a valorar más la importancia de cubrir los ángulos frontales a portería.

Además, en el desarrollo estático de los posicionamientos frente a los adversarios se puede observar que prima la protección de los espacios frontales a portería, que como se corrobora en varios estudios –Wein (2000), Ferreira Castelo (1999)- son en los que los remates tienen una mayor efectividad.

PASILLOS DE JUEGO (IZQUIERDO Y DERECHO)

















5.2.3. ENLACES ESTRUCTURALES.

Fradua & Pintor (1994) y Fradua (1997) plantean para los sistemas de juego en la iniciación las parejas en los pasillos con un reparto sencillo de tareas. Valdano (1998) plantea también las parejas, a las que denomina “sociedades”.

Sin embargo, nuestro enlace estructural básico (concepto de Ferreira Castelo, 1999), el átomo de nuestra táctica colectiva (concepto de Wein, 1995), será el triángulo que todo jugador establecerá con su compañero de sector y con su compañero de pasillo (y en el caso del portero, con los 2 defensas laterales).

EJEMPLO DE UN TRIÁNGULO DE UN PUESTO ESPECÍFICO DEL LATERAL IZQUIERDO EN EL 1-2-2-2

Corroboramos nuestra propuesta con planteamientos como el de Ferreira Castelo (1999), que plantea el triángulo como el enlace estructural básico del fútbol y establece que “el fútbol es una cuestión de triángulos” -esta fácil y hasta interpretable, gratuita, afirmación, se ve luego potenciada en los principios generales del juego de fútbol que Castelo recoge, propios de la escuela portuguesa (Queiroz, citado por Garganta y Pinto, 1997; Ferreira Castelo, 1999): Penetración o contención, cobertura y movilidad formarían el triángulo de estos principios-.

Asimismo, Cruyff (citado por Raya, 2001) otorgaba gran importancia a esta formación geométrica en el entrenamiento que desarrolló en el FC Barcelona, sobre todo en sus famosos “rondos”.

Del mismo modo, los autores portugueses Garganta y Pinto (1997) defienden que el 3x3 expresa mejor que el 2x2 los principios generales de los deportes colectivos, y por lo tanto, del fútbol y defienden que el 3x3 es la situación reducida de menor número de jugadores que permite desarrollar la realidad del juego.

Basándonos en Ferreira Castelo (1999), los enlaces estructurales en anchura y profundidad nos permitirán evitar los marcajes y crear líneas de pase para procurar la progresión en ataque. En cuanto a la defensa, los enlaces estructurales deben servir para concentrarnos en ángulos frontales a partir de 15-20 m, o desde donde sea efectivo el adversario.

A partir del enlace estructural básico del triángulo, se configura toda la “red” de enlaces estructurales, que seguirán los principios básicos de la comunicación motriz establecida a través del establecimiento de un lenguaje común motriz. Hemos observado que muchos entrenadores -como Antonio Raya (2001), Óscar Cano (2001), citado por Raya, 2001- utilizan la expresión de “lenguaje común” como una sistematización de comandos verbales. En la etapa de formación que trabajamos, no contemplamos este aspecto y no lo sistematizamos, aunque sí pretendemos el establecimiento de un lenguaje común motriz mediante una formación táctica común de nuestros jugadores.

Estas redes han sido planteadas por varios autores -Parlebas (1988), Dufour (1989), Ferreira Castelo (1999; 2000 -a), Hernández Moreno (1994), Cebeira (1999), Riera (1989)-. Planteamos 2 ejemplos gráficos para el fútbol – 7.

RED DE COMUNICACIÓN MOTRIZ DE NUESTRO EQUIPO DE FÚTBOL 7 ENTRE TODOS LOS JUGADORES QUE SE CONTRACOMUNICAN CON EL CONJUNTO ADVERSARIO

RED DE COMUNICACIÓN MOTRIZ DEL PORTERO CON EL RESTO DE SUS COMPAÑEROS



5.2.4. FASES (ATAQUE POSICIONAL, REPLIEGUE, DEFENSA POSICIONAL, CONTRAATAQUE)

Nuestro sistema de juego 1-2-2-2 se estructura de la siguiente forma en cuanto a las fases de juego:
 Ataque posicional: Estilo de juego de pase corto y apoyos.
 Contraataque: Estructurado (observar 5.1.3.).
 Repliegue: Posicional (laterales y delanteros) + aposicional (medios), estructuración combinada.
 Defensa posicional: Marcaje mixto.

5.2.4.1. Ataque posicional.
De los 4 estilos de juego que pueden darse en fútbol – 7, hay uno que no se podrá dar en nuestro sistema 1-2-2-2 que es el de pase al organizador central, por la carencia de esta posición en nuestra organización.

Nos quedan por lo tanto 3 posibilidades:

 Descartamos el estilo de juego de pase largo (“kick and rush”) por sus negativas connotaciones formativas.
 Utilizaremos esporádicamente el estilo de juego de pase largo al delantero y apoyos del medio, sobre todo siguiendo las indicaciones del apartado 5.1.3.
 Nos decantaremos por un estilo de juego de pase corto y apoyos, pues es el que mejor permite (por la racionalización del espacio, la formación de parejas y triángulos) el cumplimiento de un mayor número de los principios de un sistema de juego en la iniciación.

5.2.4.2. Contraataque.

Para sistematizar un contraataque necesitamos un modelo que oriente la actuación de los jugadores que lo llevarán a cabo (Fradua, 1997).

Para esto, siguiendo el modelo de Fradua (1997), damos un ejemplo de pautas de actuación en el contraataque:

a) En el momento de recuperar el balón, los 2 delanteros iniciarán mediante cambios de ritmo, un desplazamiento cubriendo los espacios laterales del campo.
b) Si el jugador que ha recuperado el balón no puede aprovechar el momento para pasar en largo a los delanteros, el compañero de línea (sector), que ha recuperado el balón iniciará los apoyos continuos para mantener la posesión del balón. Si no es con pase directo se intentará con pase indirecto.
c) Si el jugador que ha recuperado el balón no tiene oposición directa, pero no hay posibilidad de pase largo a puntas, bien marcados, iniciará la progresión. Un apoyo, a su lado, progresará con él intentando garantizar la posesión del balón.
d) Cuatro jugadores como máximo llegarán al área contraria, el resto se mantendrá en zonas que permitan un repliegue seguro.



5.2.4.3. Repliegue.

Estas son las pautas a seguir en la sistematización de nuestro sistema de repliegue de tipo posicional, basándonos en el modelo de Fradua (1997):

a) Repliegue intensivo, los jugadores delanteros se situarán en la línea del centro del campo.
b) Repliegue con marcaje mixto para los defensas que marcan a los delanteros del equipo contrario que salen en velocidad.
c) Para los medios, repliegue aposicional (el jugador ocupa para defender la zona más cercana a la posición final que obtuvo en ataque).
d) El jugador más cercano al oponente que ha recuperado el balón inicia presión con el objetivo principal de evitar el pase directo.

5.2.4.4. Defensa posicional

Diversos autores (Giménez, 1999; Cebeira, 1999; Martínez Garfia & Saénz-Buñuel, 2000) señalan la conveniencia de que el tipo de marcaje más conveniente en la iniciación es el individual (en balonmano-5 es obligatorio el individual). Sin embargo nuestra experiencia práctica nos llevó a elegir el marcaje mixto, por las siguientes razones:

 Permite una mejor racionalización del espacio.
 Equilibra mejor el esfuerzo físico.
 Consigue alcanzar mejor los objetivos de los enlaces estructurales por parejas y por triángulos.
 Permite una mayor solidaridad y responsabilidad del jugador en el seno del equipo.